martes, 26 de octubre de 2010

Atracción peligrosa (The Town, 2010, Ben Affleck)


Juego de máscaras y de crímenes


Atracción peligrosa
(The Town)
EE.UU., 2010. Dirección: Ben Affleck. Guión: Peter Craig, Ben Affleck, Aaron Stockard, a partir de la novela de Chuck Hogan.Fotografía: Robert Elswit. Música: David Buckley, Harry Gregson-Williams. Montaje: Dylan Tichenor. Intérpretes: Ben Affleck, Rebecca Hall, Jon Hamm, Pete Postlethwaite, Chris Cooper, Blake Lively. Duración: 125 minutos.


Por Leandro Arteaga


Luego de la estupenda Desapareció una noche (2007), sobre novela de Dennis Lehane –desde cuyos libros tanto Eastwood como Scorsese realizaran Río Místico y La isla siniestra, respectivamente-, ha sido mucho el interés que despertara el actor devenido realizador Ben Affleck. En aquel caso, Casey Affleck componía al personaje principal, de una moral tan quebrada como hacía tiempo no se veía en pantalla.
El marco elegido por Affleck para su segundo film reitera el policial. Por un lado, parece territorio predilecto por el realizador. Por el otro, no deja de ser la manera mejor para plasmar la desazón que aún reluce bajo tantas capas de alfombras desteñidas de “sueño americano”. Es en este sentido que habrá que pensar la película desde su título original: The Town, antes que detenerse en la traducción fácil elegida para su distribución.
Atracción peligrosa transcurre en Boston, entre pandilleros irlandeses dedicados al robo de bancos, profesión legada -de acuerdo con lo que el mismo film informa- entre generaciones. El inicio, de robo bancario y criminales encapuchados, sitúa al film de Affleck en la tradición de tantos otros títulos que han provocado un culto de la iconografía bandolera y sus máscaras, cuyo punto álgido tal vez pueda encontrarse entre los rostros de los ex-presidentes norteamericanos que los asaltantes liderados por Patrick Swayze lucieran en Punto límite (1991, Kathryn Bigelow).
En el caso de Atracción peligrosa, las máscaras se reparten tanto entre cráneos con rastas barriales como monjas de tez ajada. Las armas van y vienen, entre tanto, con tiroteos que alcanzan cotas máximas, de una gradación que se incrementa al ritmo del relato. Ello como parámetro de lo que significa el vínculo que paulatinamente se establece entre Doug (Affleck), líder de la banda, y Claire (Rebecca Hall), víctima capaz de dar con el paradero de los ladrones.
Lo que en Doug comienza como manera de garantizar un silencio termina por volverse una situación compleja, que además dispara triangulaciones en varios sentidos: entre Doug y su pareja anterior (Blake Lively), entre Doug y su “hermano” violento (Jeremy Renner), entre Claire y el FBI. Situaciones que a su vez se enlazan desde los extremos opuestos que significan Doug y Frawley (Jon Hamm), agente del FBI.
En otras palabras, un film narrado a la manera de los buenos policiales, con situaciones simétricas que trazan líneas de sospechas y de dudas entre los personajes pero, sobre todo, como radiografías del ser social. Es por eso que The Town es también situación de desasosiego, de ganas de salirse del pueblo, de la ciudad pequeña, de sus lineamientos estancos y corruptos.
Allí aparece la historia melodramática –rasgo siempre presente en el cine negro- para justificar la traducción comercial que sufre el film en nuestras pantallas. Pero también para insertar la duda y la afectación entre sus protagonistas.

1 comentario:

sofia martínez dijo...

Una cinta muy buena que me animé a verla porque me enteré que J. Hamm estaría en ella y de verdad se las recomiendo.